Nuestra última parada fue Marruecos,
en el continente africano. Yo estaba muy cansado de tanto viaje, pero los demás
me animaban y daban fuerzas para seguir. Además, sabía que a mi abuelo le haría
una ilusión tremenda reunirse de nuevo con su pandilla (ese había sido el
motivo de mi viaje). Llegamos a la capital, Rabat, cuando los habitantes salían
de orar el “Maghrib” en sus mezquitas. En una de ellas nos encontramos por casualidad
al último integrante del grupo: Zayd, un Tiranosaurio Rex que se había adaptado
a la perfección a la vida moderna y pacífica, por lo que en vez de cazar, compraba
la carne en las tiendas como el resto del mundo.
Zayd, para mostrar su gratitud nos
obsequió con ghoribas de almendra,
unos dulces típicos del país, y tés marroquíes variados para el viaje.
¡El grupo ya está completo!
Como era de esperar, al regresar a
casa hicimos una gran fiesta con platos típicos españoles como la tortilla de
patatas o fabada, y sidra dulce para todos. El abuelo estaba tan feliz que nos
contagiaba a todos el sentimiento.
El grupo entero pasó unas semanas
visitando ciudades, haciendo actividades y poniéndose al día. Antes de marchar,
acordaron verse al menos una vez al mes y continuar con una amistad que había
durado tantos milenios a pesar de la distancia.
FIN
ACTIVIDAD
Nº4:
Con esta actividad los niños podrán acercarse a una cultura
que tan de cerca vemos en España mediante la música.
Instrumentos
Darbuka
Rebab
Guembri
Instrucciones
¡Ninguna! Sólo investigar y aprender a tocarlos para crear
ritmos y sinfonías.
Mientras que unos tocan, otros pueden aprender danzas típicas
como la danza del vientre o shikat.
¡LISTO!
¡MÚSICA, MAESTRO!



No hay comentarios:
Publicar un comentario